Los compost participantes en el proyecto BICHOCOMPO provenían de las composteras de biorresiduos presentes en los siguientes centros educativos: CEIP El Campo (Villaseca de Laciana, León, España), IES José García Nieto (Madrid, España), RSU Ciudad Real Medioambiente (Ciudad Real, España), Facultad de Ciencias Químicas – Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), Colegio Alameda de Osuna (Alameda International School), (Madrid, España), CEIP Mario Vargas Llosa (Madrid, España), CEIP Javier (León, España), IES Llanera (Asturias, España), CEIP López Ferreiro (A Coruña, España) y CIFEA Jumilla (Murcia, España). Estos centros pertenecían tanto a entornos urbanos (70 %) como rurales (30 %) y el número total de alumnos que participaron fue de 156 alumnos, los cuales cursaban educación infantil (11,8 %), educación primaria (29,4 %), educación secundaria (41,2 %) y formación profesional (17,6 %) (Figura 1).
El muestreo se realizó mediante una metodología de embudo de Berlese, según el protocolo puesto a punto en el proyecto BICHOCOMPO (Figura 2). Para ello, se realizaron varias catas en las pilas de compost presentes en los centros escolares, se pesaron cerca de 500 g de compost y se colocaron en los embudos de Berlese con una lámpara de calor incorporada. Tras 24 h, se recogieron los vasos con alcohol al 70% y se cuantificaron y observaron los invertebrados recuperados. Los resultados mostraron que el número total de macroinvertebrados contabilizados por los alumnos mostró una elevada variabilidad entre muestras, con valores comprendidos entre 38 y 1241 individuos por muestreo, lo que implica entre 339 y 11282 individuos por kg de compost seco. Los organismos identificados pertenecían a diferentes grupos taxonómicos característicos de ecosistemas ricos en materia orgánica en descomposición, incluyendo arañas, pseudoescorpiones, ácaros, dermápteros (tijeretas), coleópteros (escarabajos), isópodos terrestres (cochinillas) y oligoquetos (lombrices). (Figura 3). Los más detectados por los alumnos fueron ácaros (71,4 %), colémbolos (85,7 %), cochinillas (57,1 %), escarabajos (57,1 %) y tijeretas (57,1 %) (Figura 4).
