Proyecto BICHOCOMPO: resultados del muestreo con el embudo de Berlese

Proyecto BICHOCOMPO: resultados del muestreo con el embudo de Berlese

Durante la actividad de muestreo de invertebrados, los centros escolares tenían que tomar y enviar una muestra de compost a los laboratorios de la EEZ-CSIC para su análisis mediante la metodología de embudo de Berlese. Las muestras se enviaron por mensajería, llegando al laboratorio de la EEZ-CSIC entre 2 y 4 días después de la actividad según el caso. Una vez recibidas, se pesaba una muestra de 400 g de compost fresco la cual se disponía en un sistema de embudo de Berlese, tal y como se muestra en la Figura 1. Cada muestra se disponía encima de la criba de unos 30 cm de diámetro y 0,9 cm tamaño de poro, a la cual se ponía una lámpara de 40 w encima durante 24 h. El montaje aseguraba que los invertebrados solo pudieran escapar huyendo de la luz y el calor bajando. La criba estaba sobre un embudo de 5 L y al final del mismo, había un envase de cristal con alcohol al 70% (v/v) para conservar a los invertebrados.

Los compost participantes en el proyecto BICHOCOMPO provenían de las composteras de biorresiduos presentes en los siguientes centros educativos: CEIP Javier (León, España), CEIP Fermoselle (Zamora, España), CEIP Ricardo Gasset (Lugo, España), CEIP López Ferreiro (A Coruña, España), Colegio Santo Domingo de Silos (Zaragoza, España), CEE Rincón de Goya (Zaragoza, España), CEIP Mario Vargas Llosa (Madrid, España), IES José García Nieto (Madrid, España), IES Mediterráneo (Granada, España), CEIP Ecoescuela «La Inmaculada» (Granada, España), IES Julio Palacios (Madrid, España), CEIP Gerardo Diego (Madrid, España), IES Virgen de las Nieves (Granada, España), CEIP Plurilingue da Pobra de Brollón (Lugo, España), IES Playamar (Málaga, España), CIFEA Jumilla (Murcia, España), IES Barañáin (Navarra, España), Alameda International School (Colegio Alameda de Osuna) (Madrid, España), IES Los Neveros (Granada, España) y IES Padre Moret-Irubide BHI (Navarra, España).

Una vez recolectados los artrópodos, se procedió a su cuantificación usando una lupa de 10 aumentos con cámara incorporada. Las muestras se pusieron sobre un envase de cristal con una cuadrícula en el fondo formada por 110 cuadrados de 1 cm2, tomándose una fotografía de cada una. Después, se procedió a su cuantificación e identificación a partir de los archivos digitales. Se obtuvieron un total de 1980 fotografías, más unas 50 más ya que se procedió a la selección de algunos individuos para hacer fotografías con mayor detalle. Los resultados mostraron que el número total de microinvertebrados mostró una elevada variabilidad entre muestras, con valores comprendidos entre 92 y 35310 individuos por muestreo, lo que implica entre 308 y 248.622 individuos por kg de compost seco. Los organismos identificados pertenecían a diferentes grupos taxonómicos característicos de ecosistemas ricos en materia orgánica en descomposición, incluyendo pseudoescorpiones, ácaros, coleópteros (escarabajos), isópodos terrestres (cochinillas), moscas y mosquillas, oligoquetos (lombrices), diplópodos (milpiés), hormigas y larvas sin identificar. (Figura 2). Los más detectados fueron colémbolos (100,0 %), ácaros (100,0 %), lombrices (50,0%), cochinillas (43,8 %) y diplópodos (31,3 %) (Figura 3). Como resultado interesante, en todas las muestras se han detectado presencia de invertebrados en estado larvario, siendo su % muy alto en algunos casos.

 

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