El compost mejora la actividad de las micorrizas

Compost y micorrizas

Cada vez hay más evidencias de la importancia de determinados microorganismos del suelo que forman simbiosis beneficiosas con las plantas. Entre estos destacan los hongos micorrícicos arbusculares, que forman interacciones con las raíces de las principales plantas agrícolas como el cereal, el arroz, la patata o la soja, entre otras. Las micorrizas son una extensión de las propias raíces, ampliando su radio de acción y consiguiendo que más nutrientes del suelo y agua estén más disponibles para las plantas. También, confieren mayor protección ante el ataque de patógenos de suelos y mayor adaptación ante estreses abióticos como la contaminación por metales pesados o la sequía. Estos microorganismos tienen un gran potencial como fertilizantes biológicos ya que tienen contrastada su efectividad como bioestimulantes y/o biofertilizantes, tal y como ya comentamos en el post sobre la última actualización de la legislación española de productos fertilizantes.

Hay muchos estudios que demuestran que la aplicación excesiva de fertilizantes inorgánicos (en especial los ricos en nitrógeno y fósforo) afecta considerablemente a su abundancia y su diversidad en suelos agrícolas. Por el contrario, los abonos orgánicos favorecen su presencia y su actividad, aunque depende en gran medida de la naturaleza y dosis aplicada de dichos abonos. Entre ellos está el compost, que en determinados tipos de agricultura es una alternativa eficaz a los fertilizantes convencionales.

En un trabajo reciente, investigadores chinos han estudiado el efecto de varias dosis de un compost de estiércol de vaca y paja de cereal añadido durante un cultivo de soja. El estudio se ha realizado durante un año entero, estudiando su efecto durante la germinación, la floración y la maduración. Han observado que el compost incrementa la colonización de las micorrizas, así como la densidad de sus hifas y esporas en el suelo, y que este efecto es mayor con las dosis aplicadas (probaron 0, 11,25, 22,5 y 45 toneladas por hectárea). Varios son los mecanismos que estos investigadores proponen para explicar los resultados obtenidos, entre ellos están el elevado contenido en ácidos húmicos, que favorece la micorrizacion, o el contenido en nitrógeno del propio compost, que también lo favorece.

Otro resultado interesante es que el compost añadido no afecta a la diversidad de los hongos presentes, solo a su desarrollo, por lo que el trabajo concluye que el compost estimula la funcionalidad agrícola de las micorrizas en el cultivo de soja.

La fuente:

Yang W, Gu S, Xin Y, Bello A, Sun W and Xu X (2018) Compost Addition Enhanced Hyphal Growth and Sporulation of Arbuscular Mycorrhizal Fungi without Affecting Their Community Composition in the Soil. Front. Microbiol. 9:169. doi: 10.3389/fmicb.2018.00169

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