Reciclando en casa con compostadores automáticos. ¿Realmente funcionan?

Y es que la falta de calidad de los compost junto al elevado coste de su tratamiento, han motivado la aparición de alternativas a la gestión centralizada de los residuos municipales. Algunos ejemplos son el compostaje doméstico y comunitario, que muchos municipios fomentan a través de la Red Estatal Composta en Red (www.compostaenred.com). Otra alternativa menos implantada pero cada vez más importante es el uso de compostadores automáticos o eléctricos, pequeños electrodomésticos que permiten a las familias gestionar sus propios residuos en casa.

Resultados del cultivo de bacterias presentes en la pila de compost y en el suelo

El último experimento consistió en cultivar las bacterias presentes en el compost y en el suelo, tal y como se hizo anteriormente (ENLACE). Para eso, preparamos un extracto acuoso de las muestras añadiendo un poco de suelo o de compost (5-10 g) a un bote de agitación estéril, junto con 30 mL de una solución salina también estéril (0,9 % de NaCl). Estos botes se agitaron durante 5-10 minutos usando un vórtex y después, con 30 microL de los extractos obtenidos se inocularon placas petri con un medio específico para el cultivo de bacterias. Finalmente se cultivaron en una estufa a 28ºC durante 1 día.

Resultados de la humedad de la pila de compost y de un suelo

También tomamos muestras para medir el contenido de agua en la pila de compost y en un suelo cercano a la compostera. Para eso, pesamos los recipientes vacíos y llenos, y los secamos a 70ºC durante tres días, tal y como ya hemos hecho antes. Transcurrido ese tiempo, medimos el peso seco de las muestras y estos fueron los resultados:

Resultados de la medida de la temperatura ambiente, la de una pila de compost, la de nuestras manos y la de un suelo

Esta entrada corresponde a los resultados de la tercera sesión del proyecto de investigación PIIISA “Transformar residuos en recursos mediante la ciencia del compostaje” http://www.compostandociencia.com/proyectos/proyecto-piiisa-transformar-residuos-en-recursos-mediante-la-ciencia-del-compostaje-2019-2020/ El calor es un indicador de la actividad microbiana durante el compostaje. Para comprobarlo, medimos la temperatura de una pila de compost de 300 L, …

Tercera sesión: peso y humedad de los biorreactores, y medida de la temperatura de una pila de compost

La sesión de hoy comenzó con nuestra visita a las nuevas instalaciones de la EEZ, el nuevo laboratorio de divulgación, donde realizaremos a partir de ahora todos nuestros experimentos. Antes de ponernos con la faena, repasamos los experimentos anteriores y también, los que haremos hoy, que son los siguientes:

La relación entre el área y el volumen de un compostador afecta a la disipación del calor

La temperatura de un compost es un indicador de la actividad microbiana del proceso. Debe mantenerse en valores termófilos durante el mayor tiempo posible para así asegurar la correcta higienización del material. Las dimensiones de las pilas de compostaje afectan directamente a la disipación de la energía calorífica generada durante la fase termófila, siendo esto crucial cuando se trabaja con compostadores de pequeñas dimensiones (< 1000L), los cuales raramente mantienen temperaturas elevadas a lo largo del tiempo.

Resultados del análisis del pH y la salinidad de las muestras a Tiempo 0

Los últimos análisis hechos a las muestras del tiempo T0 corresponden a la medida del pH y de la conductividad eléctrica. Ambos parámetros son muy importantes ya que afectan a los microorganismos presentes y al uso agrícola del compost obtenido.

Resultados del contenido de bacterias cultivables en las muestras de Tiempo 0

Como hemos comentado en varias ocasiones el compostaje es un proceso biológico, donde los microorganismos presentes en los biorresiduos son los que degradan y transforman la materia orgánica. La microbiología del compostaje es muy diversa y compleja, formada por numerosas familias de bacterias, actinobacterias y hongos que se suceden entre si. Aunque algunos de ellos podemos verlos a simple vista, como el micelio blanquecino de los hongos, otros no podemos verlos a simple vista a no ser que las reproduzcamos en el laboratorio. Veamos el caso de las bacterias: