La importancia de la relación carbono-nitrógeno en un compost

Uno de los parámetros más importantes para que una pila de compostaje funcione correctamente es la relación inicial entre el carbono y el nitrógeno. De forma experimental se conoce que para que haya crecimiento microbiano, se necesita que esta relación esté entre 20 y 30, es decir, 20-30 átomos de carbono por cada átomo de nitrógeno. Pero esto, ¿a qué se debe? El Dr. Joaquín Moreno de la Universidad de Almería (España) nos lo explica muy bien en este vídeo:

Del carbono necesario para que los microorganismos de una pila de compostaje crezcan, una parte se dedica a la obtención de energía metabólica dando como resultado la emisión de CO2. La parte restante la incorporan en su propia estructura celular junto al nitrógeno (10/1). Así, es muy importante tanto la cantidad de carbono y su relación con el nitrógeno como su naturaleza química, ya que en función de esto habrá más o menos crecimiento y actividad metabólica (calor).

Para empezar el compostaje debemos ajustar correctamente la relación del carbono-nitrógeno con los residuos orgánicos que queremos usar. Pero, ¿qué pasa cuando la relación no es la correcta? Hay dos posibilidades: que sea muy alta o que sea muy baja.

El Dr. Raúl Moral, de la Universidad de Miguel Hernández de Elche (España), nos da varios consejos para corregir estas deficiencias. Los vídeos son muy interesantes,no os los perdáis (y darle al ¡Like!):


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