“Compost Socks” para restaurar los destrozos del huracán Irene (2011)

Las propiedades del compost como fertilizante orgánico no solo se utilizan en agricultura si no también es restauración de zonas degradadas. En el siguiente vídeo podemos ver un ejemplo:



La mejor forma de estabilizar un suelo y evitar así su erosión es crecer una cobertura vegetal ya que sus raíces ayudarán a aumentar la consistencia del terreno. El caso particular de este vídeo es un deslizamiento de tierras, concretamente una colina, provocado por un exceso de lluvias que hizo que se cortase hasta una carretera, entre otras cosas. Fue provocado por el huracán Irene, que sucedió en 2001. El vídeo es de Jamaica, Vermont (EEUU). 
Una vez retirado todo el material inerte que taponaba la carretera, para estabilizar la ladera decidieron añadir composts para fomentar y propiciar el crecimiento vegetal. La parte superior la estabilizaron utilizando unos sacos largos rellenos de compost (en inglés los podéis encontrar con el nombre de “composts filter socks“), que fijados al suelo hacen la primera línea de sujeción. Después, ponen una malla de material biodegradable por toda la zona a estabilizar y la recubren de compost. Previamente, han mezclado el compost con semillas de plantas que se van a cultivar.

El resultado después de un año es magnífico, totalmente recubierto de plantas y apenas se nota lo que pasó. Ingenioso y sencillo, una combinación particularmente deliciosa de restaurar una zona natural…



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