La importancia de la materia orgánica en la naturaleza

Es un hecho científico conocido que la materia orgánica es un factor limitante en la fertilidad de los suelos. Mejora considerablemente sus propiedades físicas (estabilidad estructural, porosidad y control de la temperatura), sus propiedades químicas (capacidad de cambio iónico, capacidad tamponante y procesos redox) y sus propiedades biológicas (favorece el establecimiento y el fomento de la biodiversidad).
Para hablar acerca de la materia orgánica en la naturaleza, tenemos que empezar con el concepto de HUMUS, el cual fue utilizado a principios del siglo XIX por los primeros investigadores para definir a la materia orgánica presente en el suelo. Esta, proviene de la degradación biológica y bioquímica de restos de animales y vegetales, así como productos del metabolismo de los microorganismos presentes en el suelo. En base a esto, se conocen dos categorías de la materia orgánica: la primera engloba a las sustancias no húmicas, compuestas por moléculas químicamente definidas y de fácil asimilación y degradación por parte de la microflora del medio y las conocidas como sustancias húmicas, que provienen de la transformación de las anteriores por acción de los microorganismos, dando lugar a estructuras químicamente más complejas y de difícil degradación.
Como nota interesante, cabe destacar que las sustancias húmicas se encuentran en todos los ambientes, tanto terrestres como acuáticos, formando cerca del 50% de la materia orgánica presente en el suelo.

Para el estudio de las propiedades químicas y coloidales de las sustancias húmicas, es necesario su aislamiento mediante extracción química con disolventes. En base a su solubilidad, se definen tres tipos de sustancias húmicas con características químicas diferenciadas: Los ácidos húmicos, que son extraíbles en medio básico e insolubles en medio ácido, los ácidos fúlvicos, que son solubles en medio ácido y las huminas, que no son solubles en disoluciones alcalinas. Estos tres grupos poseen características diferenciadas asociadas a su complejidad química.
Desde el punto de vista nutricional, existe una relación directa entre las sustancias húmicas y la fertilidad. Se conoce que es la fracción más activa de la materia orgánica en el suelo y que intervienen en infinidad de procesos como la germinación, estimulación de determinados procesos bioquímicos, etc. Un ejemplo claro de esto la amplia gama de productos agroquímicos de base húmica que existe en el mercado internacional.

Los efectos beneficiosos de las sustancias húmicas dependerán en gran medida de las dosis aplicadas, del tipo de planta usada, así como el sistema de cultivo.

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2 Comments

  1. Hola Germán, un post muy interesante. Con respecto al tema de los ácidos fúlvicos y húmicos, tiene su miga. Por un lado, la mayoría de agricultores defienden los ácidos húmicos por encima de los fúlvicos. En mi caso, no quiero decantarme por uno ni por otro si no tengo unos antecedentes previos del estado del suelo. A priori, parecen mucho más efectivos los húmicos, de cara a mirar la mejora del suelo a largo plazo. De los fúlvicos, puede interesar su capacidad complejante cuando se nos presenta una carencia zinc o manganeso, bastante típica en cítricos. Por otro lado, el agricultor también mira el precio y por eso muchas veces se decanta por los fúlvicos. ¿Cuál sería tu opinión con respecto a dichas sustancias húmicas y en qué casos preferirías un húmico o un fúlvico? ¡Salduos!

    1. ¡Hola gente de Agromática!
      La gran diferencia entre los ácidos húmicos y fúlvicos es su complejidad química, lo que hace que los primeros aguanten mucho más en el suelo que los segundos. Así, la mejora de las propiedades físicas, químicas y biológicas son más duraderas. En cambio, los ácidos fúlvicos son menos complejos y se degradan más fácilmente, por lo que su efecto se puede ver a corto plazo. En definitiva, podríamos deducir que ambos son buenos pero para el suelo es más efectivo el ácido húmico y para la planta, el fúlvico.

      Los ácidos húmicos y fúlvicos son únicos de la naturaleza ya que provienen de materiales como la turba, lignito o la leonardita. Muchas veces lo que se vende como ácidos fúlvicos no son en realidad fúlvicos en su estricto término. Yo me encontrado productos muy ricos en azúcares que vienen de residuos agroindustriales que tienen un gran contenido en ácidos fúlvicos (es una materia orgánica muy fácil de asimilar y analíticamente se detecta como fúlvico aunque no lo sea). Suelen dar buenos resultados como fertilizantes y a un precio asequible como bien comentas.

      El agricultor quiere sacar el máximo provecho con el menor coste posible, lo cual es lógico. Los ácidos húmicos han sido muy estudiados y es una evidencia que son muy buenos fertilizantes, por lo que es una apuesta segura. Los productos comerciales que los distribuyen llevan una pequeña parte de fúlvicos aunque el mayor efecto fertilizante es de los primeros. Productos comerciales que digan que fundamentalmente son fúlvicos es muy posible que no lo sean estrictamente y sea una materia orgánica que provenga de otro sitio que no sea leonardita, turba o lignito. Estos “fúlvivos” serán más variables y están menos estudiados como fertilizantes, por lo que hay que saber muy bien lo que son y su efecto para la planta. De todas formas, seguro que funcionan muy bien.

      En resumen, ácidos húmicos como apuesta segura. Ácidos fúlvicos, una apuesta menos segura aunque también puede ser muy buena.

      Espero haber ayudado y ánimos con vuestra web, que me gusta mucho y consulto frecuentemente para cosas de mi huerto casero.

      Germán

      P.D: Por cierto, los ácidos húmicos tienen mayor capacidad complejante que los fúlvicos aunque si lo que se quiere es corregir una deficiencia, mejor los últimos.

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