¿Por qué compostar?

El compostaje tiene muchos beneficios ambientales, sociales y económicos, con independencia de la escala a la que se realice o el actor que lo lleve a cabo: administraciones, empresas, ONGs, colegios, ciudadanos, etc.

El principal sentido de hacer compost es para resolver dos problemas a la vez: La generación de residuos y la degradación del suelo.

  1. El desarrollo de nuestra sociedad de consumo lleva implícito una ingente producción de residuos, en especial de naturaleza orgánica. En base al sector económico que los produzca, tenemos:
      1. Los primarios, producidos principalmente por la agricultura, la ganadería y el sector agroforestal: estiércoles, restos de cosecha, restos de poda, etc.
      2. Los secundarios, generados durante la transformación de los anteriores: Restos de procesado de alimentos, lodos de depuradora de industrias alimentarias, etc.
      3. Los terciarios,  que proceden de las actividades de nuestra sociedad: Residuos urbanos, lodos de depuradora, etc.
      • Dicha producción de residuos conlleva un problema ambiental ya que puede contaminar el medio natural. Para reducir esto, hay que transformarlos y estabilizarlos biológicamente. Para eso, existen muchas biotecnologías que permiten transformar los residuos en recursos. Algunos ejemplos son el compostaje, la digestión anaerobia o el vermicompostaje, entre otras muchas, que producen un material  orgánico apto como abono o enmendante para recuperar suelos, o incluso su valorización energética.
  2. Por otro lado, sabemos que la materia orgánica del suelo es un factor clave para su salud y fertilidad. Se tienen muchas evidencias científicas que permiten asegurar que mejora sus propiedades físicas, químicas y biológicas , que ayuda al establecimiento de la vegetación y a toda la red trófica de organismos asociada a la misma. Además, la materia orgánica es fuente de nutrientes y microorganismos beneficiosos para la agricultura que permite incrementar la producción de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Sin embargo, en muchos lugares el cambio climático está provocando una pérdida de la biología del suelo por la desertificación que amenaza la producción de alimentos a medio y largo plazo, lo que afecta a la seguridad alimentaria de muchas zonas del planeta.

Por todo esto es tan importante hacer compost, porque transformamos residuos orgánicos en materia orgánica que podemos añadir al suelo para recuperarlo y asegurar así, su funcionamiento biológico. Es una estrategia «win-win», que permite resolver dos problemas generando un doble beneficio.