¿Cómo hacer composts?

El compostaje es un procedimiento fácil y sencillo de llevar a cabo, siempre y cuando se tengan claras algunas ideas. Para ayudar a los que quieren iniciarse en este proceso (o a los que ya saben pero tienen dudas concretas), esta entrada recoge y explica varios conceptos básicos fundamentales para la elaboración de compost con independencia de la naturaleza del residuo(s) orgánico(s), de la cantidad a utilizar o el sistema tecnológico empleado.

Para profundizar, no dudes en consultar el MANUAL DE COMPOSTAJE

 

Como hacer compost

DECÁLOGO BÁSICO PARA HACER COMPOST

 

1- Conceptos básicos: ¿Qué es el compostaje?

El compostaje es un proceso biológico donde se produce una transformación de la materia orgánica de sustratos orgánicos, como muchos residuos y subproductos agrícolas, fruto de la actividad metabólica de un gran número de microorganismos presentes en los mismos. Estos microorganismos degradarán la materia orgánica a lo largo del tiempo, transformando primero la materia orgánica más biodegradable como carbohidratos, proteínas, etc., para dar un producto final transformado y humificado denominado COMPOST, con características muy interesantes como abono orgánico o fertilizante.

Para una definición más técnica, consulta la sección ¿QUÉ ES EL COMPOST?

 

2- La importancia de los microorganismos.

El compostaje es un proceso biológico controlado y optimizado, basado en el proceso natural de degradación de la materia orgánica en la naturaleza para la formación de humus por parte de los microorganismos presenten en los suelos.

Un concepto fundamental es que es un proceso biológico, es decir, es un “sistema vivo”. Cualquier condicionante que afecte a los microorganismos presentes en los sustratos de compostaje, afectará al proceso: falta de agua, nutrientes, oxígeno, etc.

La microbiología del proceso es muy compleja al ser muchos los microbios que intervienen (bacterias, actinomicetos, hongos, etc.). Los hay específicos que solo degradan azúcares y carbohidratos, otros que degradan la lignina, las ceras o grasas, etc., todos actuando de forma conjunta y combinada. Hay muchos que son beneficiosos para la agricultura o para las plantas, y otros que son patógenos (sobre todo si usamos materiales fecales como estiércoles).

Para conocer más sobre los microorganismos, consulta la sección MICROBIOLOGÍA

 

3- La temperatura, el mejor indicador de que el proceso va bien.

Fruto de la actividad metabólica de los microorganismos durante la degradación de la materia orgánica se produce un incremento considerable de la temperatura. La evolución de este parámetro da pie a la clasificación de las cuatro fases del proceso del compostaje:

  1. Mesófila: de temperatura ambiente hasta 40ºC, dura menos de una semana
  2. Termófila: 40-65ºC, dura varios meses
  3. Enfriamiento (o segunda mesófila): 65ºC-temperatura ambiente, dura varias semanas
  4. Maduración: temperatura ambiente, indefinidamente

Cada una de las fases tiene su papel, pero la más importante en la fase bioxidativa (mesófila + termófila). Durante estas fases se produce la mayor transformación de la materia orgánica e incluso, donde se produce la eliminación de los microorganismos no deseables (patógenos).

Para profundizar más en sobre todo esto, consulta la sección MICROBIOLOGÍA

 

4 – Control de la humedad en fundamental.

Como ya hemos dicho, el compostaje es un proceso biológico y para que exista la vida, el agua es fundamental. Las pilas de compostaje tienen que tener una humedad adecuada para que los microorganismos puedan hacer su función. Esta debe oscilar entre un 30 y un 50%. Ni debe estar muy seco (los microorganismos se mueren) ni muy húmedo (crearía anaerobiosis y por consiguiente, mal olor). El contenido en agua puede reducirse durante el compostaje por varias razones, como las altas temperaturas alcanzadas en la fase termófila (se desprende vapor de agua). Por lo tanto, se debe controlar muy bien y añadir agua cuando sea necesario para mantener los valores adecuados.

 

5- ¿Qué podemos compostar?

Cualquier sustrato o material de naturaleza orgánica es susceptible de ser compostado. Los materiales inorgánicos (yeso, sulfato de calcio, roca fosfórica, etc.) no son compostables, aunque pueden usarse para mejorar algunos aspectos del proceso como el control del pH. En el compostaje se suelen utilizar residuos orgánicos agrícolas o agroindustriales, materiales que necesitan un proceso de estabilización biológica al ser por si mismos muy contaminantes.

Si quieres saber más sobre las características agroquímicas de los principales residuos orgánicos, consulta la sección ¿QUÉ PODEMOS COMPOSTAR?

 

6- Elaboración de mezclas para el compostaje: ajuste de la relación C/N y otros aspectos nutricionales.

Como hemos dicho anteriormente, el compostaje es un proceso biológico espontáneo donde los microorganismos usan la materia orgánica como fuente de energía para crecer y desarrollarse. Para que este proceso ocurra de forma espontánea, se necesitan algunos requisitos nutricionales fundamentales, siendo el más limitante la relación entre el carbono orgánico y el nitrógeno disponible (relación C/N). Ambos elementos químicos son básicos en todos los seres vivos ya que son necesarios para biomoléculas esenciales como los carbohidratos, las proteínas o el ADN. Se conoce experimentalmente que para que los microorganismos crezcan, los valores de esta relación deben estar entre 25-35, es decir, 25-35 átomos de carbono por cada átomo de nitrógeno. Si tenemos sustratos con valores de relación C/N de 40-50, habrá mucho carbono y será un material muy difícil de degradar. Por el contrario, sustratos con valores de 2-10 contienen mucho nitrógeno y será necesario mezclarlos con otro sustrato carbonado.

Por lo tanto, cualquier mezcla de residuos orgánicos no vale. Tenemos conseguir mezclas lo más cercano a valores de 25-35 de esta relación.

 

7- Propiedades físicas del sustrato o matriz inicial para el compostaje.

Ya hemos dicho que el compostaje en un proceso microbiológico, peor no todos los microorganismos valen. El proceso de compostaje es aeróbico, es decir, que los microorganismos que degradan la materia orgánica necesitan oxígeno para vivir y degradar la materia orgánica. De esta manera, evitamos los malos olores ya que estos son un claro indicador de que el proceso se ha convertido en anaeróbico (ausencia de oxígeno). Para conseguir esas condiciones aeróbicas, los sustratos de compostaje deben tener una adecuada estructura física. Debe estar suelto y no apelmazado, que permita la correcta circulación de aire dentro de las pilas, y con una adecuada porosidad.

 

8- ¿Cómo podemos compostar? Sistemas de compostaje.

El compostaje es un método sencillo y fácil de implantar tecnológicamente hablando. Aún así, existen muchas técnicas de compostaje que van desde las más sencillas (a escala doméstica) a las más tecnificadas (plantas de tratamiento de residuos urbanos). En términos generales, se clasifican en función de tres factores:

  • En función de su estructura: Sistemas abiertos (al aire libre) y cerrados (donde las pilas están confinadas en un recinto controlado).
  • En función de la homogenización: Estáticos (las pilas no se voltean) y dinámicos (las pilas se voltean periódicamente).
  • En función del sistema de aireación: Volteos mecánicos y ventilación forzada.

Todas las combinaciones de estos tres factores son posibles generando sistemas híbridos. El uso de uno u otro sistema dependerá de la cantidad de residuos a tratar fundamentalmente. Para profundizar más sobre los sistemas, consultar la entrada SISTEMAS DE COMPOSTAJE.

 

9- Oxigenación del proceso: aireación y/o volteos de las pilas.

Como ya hemos mencionado, los microorganismos que actúan en el compostaje son aeróbicos, es decir, necesitan oxígeno para trasformar y oxidar la materia orgánica. La difusión del oxígeno a través de las pilas no siempre es fácil, sobre todo si las pilas tienen grandes dimensiones. Por eso, el volteo mecánico es una práctica muy efectiva para oxigenar las mezclas y así, también homogenizarlas. Otro sistema también muy eficaz es usar un sistema de ventilación forzada, que insufla aire a las pilas mediante un ventilador automático. Oxigenar las pilas es fundamental. Evita malos olores y favorece la acción de los microorganismos.

 

10- La Paciencia en la madre de todas las ciencias (incluida el compostaje).

Los microorganismos tienen su ritmo para crecer. Variando algunos factores, podemos acelerar ligeramente el proceso de compostaje pero hay que tener mucho cuidado con esto ya que puede afectar al proceso. Algunos ejemplos: Si forzamos en exceso la oxigenación de las pilas metiendo mucho aire, podemos provocar una bajada de la humedad (las pilas se secan) y una pérdida de muchos nutrientes por volatilización (pérdidas de nitrógeno). Si acortamos las fases podemos tener una fase termófila insuficiente para asegurar la higienización de los composts (reducción de patógenos). Tengamos paciencia. Acelerar varias semanas el proceso no siempre puede resultar adecuado en cuanto a la calidad del compost obtenido.

 

RESUMEN

  • Mezcla bien tus residuos orgánicos para conseguir una adecuada proporción de C/N.
  • Controla la humedad.
  • Favorece la porosidad y la estructura física (añade estructurante si es necesario).
  • Controla la temperatura, si sube significa que va bien. Te indicará cuando empieza y cuando termina.
  • Oxigena volteando de vez en cuando.
  • Ten paciencia.

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*