Lucha contra el efecto invernadero: ¿Muerte de camellos por sus flatulencias?

Es conocido que determinados rumiantes producen una gran cantidad de gases de efecto invernadero, concretamente metano, como producto de sus digestiones. También se conoce que la agricultura moderna e intensiva también los producen, sobre todo en la utilización de determinados productos fertilizantes y algunas prácticas agrícolas. Los sistemas actuales agropecuarios y las técnicas de estabulación del ganado favorecen también una producción excesiva y concentrada de este tipo de gases, llegando a ser incluso un problema que las autoridades ambientales empiezan a tener en cuenta.

Como es lógico, en la actualidad se están llevando a cabo muchas iniciativas para reducir este efecto. Unas más acertadas que otras, pero hay una que realmente me ha llamado la atención por la brutalidad de la misma. Es la que plantean en Australia para reducir la población de camellos salvajes y sus problemas adyacentes.
Aunque no conozco muy bien la historia (solo lo que se puede leer por internet en diversos medios de comunicación), parece ser que existe una problemática con la población de camellos salvajes, los cuales fueron introducidos por los colonos a principios del siglo pasado como animales de carga. Con el desarrollo tecnológico, estos animales fueron abandonados a su suerte y actualmente, su población se encuentra bastante estable, e incluso parece ser que han llegado a ser un problema ecológico por la sobrepoblación existente en algunas regiones del país.
Me parece muy bien que se controle la población de estos animales, sobre todo los que han sido introducidos por el hombre en determinados ecosistemas, pero de ahí que te lo publiciten como una medida para la lucha contra el cambio climático, es decir, menos camellos, menos metano que se emite a la atmósfera y menos efecto invernadero, me parece una postura hipócrita.
Si realmente se quisiera reducir la emisión de gases de efecto invernadero, se deberían llevar a cabo otras iniciativas como la mejora de la dieta de los mismos. Actualmente, existe muchas investigaciones al respecto y con resultados muy esperanzadores. Si queréis ver algunos, pinchar aquí, aquí y aquí.

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