El compost incrementa el secuestro de carbono a medio y largo plazo

Ciclo del carbono
Ciclo del carbono

Se conoce que adicionar compost mejora el contenido de materia orgánica en los suelos incrementando la fertilidad de los mismos. Muchos de los trabajos disponibles sobre el tema estudian este efecto a corto plazo (uno o dos años máximo), bien por las limitaciones administrativas de este tipo de proyectos científicos, bien por la dificultad de hacer un estudio tan a largo plazo. Por ese motivo, cuando aparece un trabajo en este sentido merece la pena destacarlo por el esfuerzo que supone y por la información tan valiosa que nos muestra: el compost incrementa el secuestro de carbono a medio y largo plazo.

Este trabajo muestra los resultados de la adición continuada (17 años) de material compostado, concretamente composts de residuos de la extracción del aceite de oliva (olive-mill pomace o “alperujo”). Incluso, lo han hecho en dos fincas de olivar con diferentes tipos de suelos. Han estudiado en profundidad muchas propiedades relacionadas con la materia orgánica como el contenido en carbono orgánico, ácidos húmicos y fúlvicos, actividades enzimáticas relacionadas con los principales ciclos de nutrientes, la mineralización de la materia orgánica, entre otras. Los resultados son indiscutibles: hay un aumento en el contenido general y la estabilidad de la materia orgánica en ambos suelos. Cuanto más tiempo se aplica compost, mayor es el contenido de materia orgánica en el suelo y mayor es el secuestro de carbono, es decir, que hay más cantidad de la que toma la planta para vivir (el balance es positivo).

Reutilizar los propios residuos que se generan en el olivar para mantener la fertilidad de sus suelos es una práctica que funciona y sirve tanto para corto, medio o largo plazo para mantener la materia orgánica y la productividad agrícola. La ecuación es simple:

suelo + materia orgánica = fertilidad

This study evaluates soil fertility, biochemical activity and the soil’s ability to stabilize organic matter after application of composted olive-mill pomace. This organic amendment was applied in two different olive groves in southern Spain having different soil typologies (carbonated and silicic). Olive grove soils after 17 years of organic management with application of olive-mill pomace co-compost were of higher quality than those with conventional management where no co-compost had been applied.

The main chemical parameters studied (total organic carbon, total nitrogen, available phosphorus, exchangeable bases, cation exchange capacity, total extractable carbon (TEC), and humic-to-fulvic acids ratio), significantly increased in soils treated with the organic amendment. In particular, the more resistant pool of organic matter (TEC) enhanced by about six and eight fold in carbonated and silicic soils, respectively. Moreover, the amended silicic soils showed the most significant increases in enzyme activities linked to C and P cycles (β-glucosidase twenty-five fold higher and phosphatase seven fold higher). Organic management in both soils induced higher organic matter mineralization, as shown by the higher pyrrole/phenol index (increasing 40% and 150% in carbonated and silicic soils, respectively), and lower furfural/pyrrole index (decreasing 27% and 71% in carbonated and silicic soils, respectively). As a result of mineralization, organic matter incorporated was also more stable as suggested by the trend of the aliphatic/aromatic index (decreasing 36% and 30% in carbonated and silicic soils, respectively). Therefore, management system and soil type are key factors in increasing long-term C stability or sequestration in soils. Thus application of olive-oil extraction by-products to soils could lead to important mid-to -long-term agro-environmental benefits, and be a valuable alternative use for one of the most widespread polluting wastes in the Mediterranean region.

La fuente:

Biochemical activity and chemical-structural properties of soil organic matter after 17 years of amendments with olive-mill pomace co-compost. V. Aranda, C. Macci, E. Peruzzi, G. Masciandaro. Journal of Environmental Management. Volume 147, 1 January 2015, Pages 278–285.

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